Cuando te pones a escuchar una canción y justo en la mejor parte se te traba la aplicación y tienes que empezar todo de nuevo.
La aplicación de música se congela exactamente en el climax de la canción, así que reinicia, y naturalmente comienza de nuevo desde el principio—como si tuvieras que escuchar treinta segundos de intro lánguida para merecer esos tres segundos de gloria que ya conocías. Es tu culpa por atreverte a disfrutar.
